• Blog de un maestro

Educación de mercado

Hace unas semanas que comentaba sobre esto en las historias de Instagram y me quedé con las ganas de publicar algo un poco más reposado. Y al pensar sobre esto me viene a la mente este vídeo que  utilizaba hace unos años para una sesión de tutoría grupal en la que trataba de hacer entender a las familias la necesidad de cambiar la metodología en el aula y que por lo tanto apoyaran el cambio que se estaba llevando a cabo en la forma de trabajar.



Estudiando una de las asignaturas del máster que estoy cursando, hablábamos sobre la evolución de la sociedad y con ella del modelo educativo, desde el que denominan como 1.0 a la llamada Educación 3.0.

Estudiando este contenido me surge la siguiente reflexión que comparto con vosotros y por la cual he querido compartir el vídeo anterior.

En el modelo de sociedad 1.0. se fijaba la atención en la industria. La revolución industrial y el cambio que supuso para la actividad laboral hizo que fuese necesaria la mano de obra cualificada "en masa". De ahí surge un modelo de escuela al que hace referencia el vídeo pensado para producir trabajadores en masa de acuerdo a la necesidad del mercado.

La sociedad ha evolucionado a un modelo en el que la tecnología y la forma en la que entendemos el mundo y nos relacionamos con él cambia de manera vertiginosa. Un mundo globalizado en el que la supervivencia requiere un continuo y permanente estado de adaptación al cambio, puesto que hasta el propio conocimiento está en profunda transformación.

Este cambio de modelo de sociedad, al igual que en los anteriores, ha provocado un cambio en el paradigma educativo. La educación 3.0 trata de responder a las necesidad del mercado actual, es decir a una sociedad cambiante. Se requieren perfiles profesionales con gran adaptabilidad, creatividad para encontrar nuevas formas de negocio, capacidad de trabajo en equipo y un dominio experto en el ámbito tecnológico. Y son precisamente estas las habilidades en alza en las nuevas corrientes que encontramos en la escuela: uso de las TIC, fomento de la creatividad, aprendizaje cooperativo...

Observando cómo la educación evoluciona respondiendo a los modelos de sociedad, surge la reflexión sobre si no estamos, en ese sentido, en el mismo punto. ¿Es realmente la sociedad la que exige cambios a la educación o es el mercado? ¿Sociedad y mercado son lo mismo? ¿No sigue la educación, como en la era industrial, "fabricando" trabajadores según las exigencias del mercado?

En este sentido, Ken Robinson en su libro Escuelas Creativas (2015) habla del movimiento de normalización como aquel que pretende estandarizar el modelo educativo de manera que sea medible, observable, cuantificable. Aborda cómo los países se observan y comparan en diferentes ranking según la “calidad” de su sistema educativo como el Informe PISA organizado por la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos).


Ante la pregunta de por qué es tan importante la educación en la política, dice: “Los gobiernos saben que una población instruida resulta determinante para la prosperidad económica nacional; de ahí que sus políticas estén salpicadas de retórica sobre la innovación, la iniciativa empresarial y las `competencias del siglo XXI’ ”.

Si la escuela evoluciona para responder a necesidades de producción en lugar de servir como espacio de crecimiento para las personas ¿Cuál es el sentido de la educación? ¿A qué responde?

Mi opinión personal es que la escuela debe ser un espacio en el que la persona pueda crecer, desarrollarse y ser. En este contexto, obviamente aportará las herramientas necesarias para que el individuo pueda desarrollarse libremente y con éxito en la sociedad en la que vive.


La escuela debe ofrecer al alumnado las habilidades necesarias para incorporarse al mercado laboral, pero no en exclusiva. El foco, desde un punto de vista centrado en la persona, será que esta sea capaz de desarrollar todas sus capacidades, alcanzar un desarrollo personal que le permita ser feliz viviendo emocionalmente estable en un mundo cambiante.


Si en la vida nos planteamos la dicotomía entre "vivir para trabajar o trabajar para vivir" creo que la escuela debe tenerlo claro y educar para vivir, en lugar de para trabajar.