• Blog de un maestro

Mamá, hay un monstruo en mi cabeza - O cómo gestionar nuestras expectativas y creencias.


Nunca la realidad superó tanto mis expectativas con un libro infantil. No sé si es por su calidad, porque está escrito por niños, por lo oportuno de su llegada o porque sencillamente, describe lo que sucede en todas y cada una de nuestras mentes.


Hoy os traigo un artículo que a su vez, es la reseña del libro "Mamá, hay un monstruo en mi cabeza" de la editorial B de Blok. Al final os daré algunos detalles más concreto sobre este libro de literatura infantil, pero antes, quisiera contaros algunas cosas que, para mi gusto, lo hacen aún más especial.


Cuando hablamos de educación emocional, normalmente nos centramos en la gestión o el conocimiento de nuestras emociones y sentimientos, pero quizá no nos centramos tanto en otro aspecto fundamental: los pensamientos.


Este libro infantil está orientado precisamente a esto, a explicar cómo nuestros pensamientos influyen en lo que hacemos cada día.


Cuando hablo en alguna formación o en artículos como "Gestionar las expectativas - Crear un curso ilusionante" sobre nuestras expectativas o creencias, intento hacer ver cómo lo que pensamos no es sinónimo de la realidad. No somos lo que pensamos.

Esta afirmación que puede resultar tan evidente, es a veces todo un descubrimiento personal que puede llegar a cambiarnos la vida. Que pienses que va a suceder algo, no significa que realmente vaya a suceder, así como que pienses algo sobre tí mismo no significa que realmente seas así. Podríamos seguir, en cuanto a lo que pensamos de los demás, lo que piensan ellos, lo que creemos que creen de nosotros, y un largo etcétera. En definitiva, un pensamiento no es más que eso, un pensamiento.


Normalmente no somos consctientes de las creencias que tenemos sobre nosotros mismos y cómo estas nos pueden llegar a limitar en nuestro día a día. Dejaré este tema para tratarlo en profundidad en otro post, pero os dejo un pequeño ejemplo. Si un alumno cree que sus compañeros se reirán de él cuando salga a corregir un ejercicio en la pizarra o cuando exprese su opinión en público (quizá porque ya le pasó anteriormente o vio cómo le pasaba a otro compañero) posiblemente tenga una actitud poco participativa en clase o se niege a salir a la pizarra cuando se lo pida el profesor. Todavía no ha participado, nadie se ha reido de él, quizá esto no suceda nunca. Pero lo que está pasando, y el hecho de que crea que su pensamiento es la realidad le está limitando y condicionando su actitud y comportamiento.


El cuento.


Este libro, trata de explicar a los niños cómo pueden llegar a influir nuestros pensamientos en lo que hacemos o dejamos de hacer, así como dar ideas de cómo gestionar estos pensamientos.


Nos lo cuenta en la voz de un niño, Tom, que cree tener un monstruo en su cabeza que le dice cosas negativas. Le dice todo el rato que no es capaz de hacer cosas, que todo le sale mal, etc. Tom descubrirá cómo puede empezar a escuchar a otro "monstruo bueno" en su cabeza, que le anima a volver a intentarlo, a seguir adelante a pesar de las adversidades y a nunca rendirse ni tirar la toalla.



Aún lo hace más especial si cabe el hecho de que es un libro escrito por Gabriel y Adrián, dos niños de 8 y 5 años respectivamente. Este libro es fruto del trabajo de educación emocional que los papás de Gabriel y Adrián realizaron en casa. Gracias a este trabajo, estos dos hermanos pudieron contar esta historia para, como ellos mismos dicen, ayudar a otros niños a no escuchar a sus monstruos malos.


El libro cuenta además en una senguda parte cómo nació este cuento y nos da unas ideas para trabajar con él. Algo que puede darnos muchas pistas a los adultos sobre cómo afrontar esto con los más pequeños.


Las ilustraciones del cuento son las realizadas por los propios autores, Gabriel y Adrián. Por lo tanto, son imágenes propias de niños de 5 y 8 años, lo que lo hace si cabe aún más auténtico y especial.


Puedes encontrar el cuento en su formato impreso en las diferentes plataformas y librerías por un precio de 14,95€. Dada la calidad tanto de la impresión como la encuadernación, así como del propio texto, es en mi opinión, bastante económico. El formato de impresión es en tapa dura y consta de 64 páginas.

Sus dimensiones, de 225x225 mm hacen del formato cuadrado, un tamaño bastante manejable para todas las edades.


Enlace a la web del libro.


Tanto el texto como su contenido y transfondo, pueden ser aptos para cualquier edad y puede trabajarse desde el segundo ciclo de Educación Infantil hasta la etapa de Educación Primaria, aunque su presentación pueda resultar demasiado infantil para los cursos superiores.


Propuesta de trabajo.



Finalizo mi reseña sobre el cuento "Mamá, hay un monstruo en mi cabeza" con una propuesta para trabajarlo en el aula, que podréis adaptar dependiendo de la edad de los alumnos.


Momento 1 - Trabajo previo.

Sin mostrar o leer el cuento, pedimos a los alumnos que se presenten, haciendo especial hincapié en que expliquen cómo son, no tanto lo les gusta. Pretendemos que aflore el autoconcepto de de cada una, sus creencias y las etiquetas que ha asumido. Dependiendo de la edad esta actividad puede hacerse hablando en asamblea, a través de una redacción, un dibujo, etc.


Momento 2 - Lectura.

Presentamos el cuento y lo leemos en clase. Tras una lectura por parte del maestro o maestra, se puede realizar una lectura individual por parte de los alumnos, o a través de estrategias cooperativas como la de "lectura compartida".



Tras la lectura del cuento, se comenta con los alumnos qué les ha parecido y si se sienten identificados con Tom en la historia.


Momento 3 - Nuestros monstruos.

Pedimos a los alumnos que piensen en sus monstruos malos y buenos, que intenten imaginarlos o verlos en su mente. Tras ello, les pediremos que los dibujen. En el reverso del dibujo, escribirán aquello que escuchan que les dice cada uno de ellos. En un mural, pediremos que escriban aquellas cosas que escuchan decir a sus mosntruos malos y buenos, a medida que lo van contando.

Reflexionamos sobre qué mosntruo nos conviene escuchar más y a cuál le hacemos mayor caso normalemente.


Momento 4 - Seguimiento y observación.

Durante un tiempo después de haber realizado el trabajo, iremos observando a nuestros propios monstruos, qué nos han dicho hoy, a cuál le hemos hecho caso, qué nos repiten más a menudo etc.


¿Y si un alumno da credibilidad a su monstruo malo o cree que tiene razón cuando dice, por ejemplo, que es malo dibujando? Le preguntaremos si siempre, siempre, siempre, es malo dibujando o si alguna vez, en alguna ocasión, ha dibujado bien o ha hecho un dibujo que haya gustado a alguien. Cuando el alumno reconozca que en alguna ocasión no ha cumplido con esa etiqueta, le haremos ver que en realidad es capaz de las dos versiones, solo que normalmente siempre hace caso al monstruo malo. Le proponemos que escuche cómo su mosntruo bueno le dice que siga intentándolo para ir mejorando cada día hasta que, con la práctica, llegue a dibujar mejor cada día.