• Blog de un maestro

Proyecto "Mujeres de Ciencia"

Hoy 11 de febrero celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una jornada proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 2016 para lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, y además para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas.


Por ello creo que hoy es un buen momento para contaros el proyecto que llevé a cabo el pasado curso 2019-2020 con mis alumnos y alumnas de 5ºEP.


El proyecto se llamaba "Mujeres de Ciencia" y su principal objetivo era acercar a los alumnos y alumnas a la biografía y logros de diferentes mujeres del mundo científico.





¿Cómo nace este proyecto?


Este proyecto nace de tres puntos diferentes que llegaron a encontrarse y dieron como resultado el proyecto. Os cuento:


En torno a principios del mes de noviembre, me encontraba preparando junto al resto de mis compañeros cómo trabajaríamos la jornada del día 25 en el que celebramos el Día contra la Violencia de Género. Este me parece un tema de vital importancia y que siempre trato con mucha intención y profundidad en el aula. No quisiera ver a ninguno de mis alumnos y alumnas en el futuro viviendo una realidad de maltrato, ni como víctimas ni como agresores. Es como siempre digo, una cuestión de vida o muerte.


Creo que no descubro la pólvora si digo que tengo claro que este, es una problemática doble, por un lado de violencia y por el otro de igualdad. Por supuesto hay que seguir trabajando en una dinámica de relaciones más respetuosa, pacífica y en la que la violencia física, verbal, psicológica y de cualquier tipo no tenga la más mínima cabida. Pero igualmente importante es trabajar para crear una sociedad más igualitaria, en la que ser mujer no sea causa de ningún tipo de trato diferenciador o de menosprecio, mucho menos de violencia.

Y trabajar por la igualdad, es no solo señalar el camino erróneo, sino ofrecer alternativas y ejemplos del camino a seguir. Siempre digo que no debemos centrarnos solo en decirles a nuestros alumnos y alumnas qué está mal, sino mucho más importantes, enseñarles qué está bien y cómo pueden hacerlo.


En un segundo plano, me encontraba revisando la programación del área de Ciencias de la Naturaleza, y en concreto el Criterio de Evaluación número 3.9 de este área que dice así:

Reconocer y valorar los avances y las aportaciones de científicos y científicas y realizar un informe sobre un descubrimiento o avance, documentándolo en soporte papel y digital.

No quiero detenerme en estos detalles, pero si haré mención a que en Andalucía, este criterio se concreta en unos indicadores y contenidos que hacen mención específica a conocer la biografía de los científicos implicados en dichos avances o descubrimientos.


Igualmente, estaba buscando cómo trabajar de manera diferente la expresión oral y escrita desde el área de Lengua Castellana y Literatura.


En un tercer punto, la "casualidad" o mejor dicho mi atención focalizada en el tema, hizo que paseando una tarde por una librería me topase con el libro "Mujeres de Ciencia"de Rachel Ignotofsky, y la editorial NORDICA. Junto a este, encontré también los libros "Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes" de Elena Favilli y la eidotiral PLANETA.



Fue ahí cuando se unieron en mi cabeza estas tres líneas: trabajar los contenidos del área de Ciencias de la Naturaleza y Lengua a través del trabajo sobre mujeres del ámbito científico que fuesen ejemplo del lugar igualitario de la mujer en la sociedad, también en un campo tan masculinizado.


Igualmente, denunciar cómo la historia ha reservado un puesto de honor a los hombres en este campo y silenciado a las mujeres que a lo largo de toda la historia tanto han contribuido a la ciencia.

El tercer elemento serían estos libros sobre los que trabajaríamos y que ofrecían el soporte concreto al proyecto.


¿Cómo se desarrolló? La motivación.


De manera paralela en el tiempo, intuyendo ya por dónde podría surgir el proyecto, llevé al aula una intuición y al mismo tiempo hipótesis: mis alumnos y alumnas no conocerían mujeres del mundo de la ciencia, o al menos no en la misma cantidad que hombres.


Pedí a los alumnos que hicieran una lluvia de ideas y fueran diciendo nombres de científicos que conocían, aunque no supieran bien qué habían hecho, aunque sólo les sonase de oídas. Los alumnos y alumnas iban saliendo a la pizarra a escribir el nombre de los diferentes científicos. Siempre salían nombres de hombres hasta que un alumno dijo "Marie Curie". Al escribirlo, intencionadamente le di una tiza de otro color. No volvió a salir ningún otro nombre de mujer.


Les pedí que se fijasen en la pizarra para ver lo que habíamos escrito y que comentasen qué veían. Obviamente no tardó en salir que sólo había una mujer. (Recordad que estaba recién trabajado el 25N y estaban sensibilizados con el tema de la igualdad).


Propuse ir al libro de texto de Ciencias de la Naturaleza (en ese caso de la editorial SM) que ofrecía al final de cada tema, a modo de apéndice, una biografía de algún científico importante. ¡Sorpresa! ¡Todos eran hombres! ¡Ni un sólo nombre de mujer!


¿No hay más mujeres científicas?

¿Acaso sus descubrimientos no han sido tan importantes?

¿Quizá existan y no las conocemos?


Pregunté, propuse, debatimos y llegamos al punto clave de todo proyecto: crear la intención.


La intención.


En todo proyecto es imprescindible que exista la intención de aprender, una motivación del alumnado por saber más acerca del tema. Si el proyecto no nace de esta intención del alumnado, debemos invertir tiempo en crearla. Y así fue como, a raíz de la actividad que os he contado antes, nació la intención de mi alumnado de conocer si había o no más mujeres científicas y si habían hecho cosas importantes.


Decidimos que investigaríamos sobre la vida y logros de diferentes mujeres en el mundo de la ciencia para conocer mejor a las diferentes mujeres y su aportación científica. Igualmente, ellos decidieron que, como ya conocían a muchos científicos hombres, para compensar la balanza, solo investigaríamos sobre mujeres.


La arquitectura.


En este momento, me tocaba a mí darle forma al proyecto y crear lo que llamamos la arquitectura del proyecto, es decir, cómo se iba a desarrollar.


Les presenté el libro “Mujeres de ciencia” y les propuse que cada semana, un compañero investigase sobre una de las mujeres de este libro y nos lo expusiera al resto de la clase.

Les propuse también que, de alguna manera y como en cualquier proyecto, debíamos terminar elaborando algo que nos ayudase a dar a conocer y compartir lo que habíamos aprendido.


Decidimos que en lugar de exponer nuestros trabajos en la clase, los dejaríamos puestos en el pasillo del colegio, formando poco a poco un mural lleno con los nombres y biografías de estas mujeres. De esta manera, todo el colegio podría conocerlas. Igualmente, daríamos a conocer este proyecto y cada una de las biografías a través de nuestro blog de aula.


De esta manera, cada semana por sorteo un alumno o alumna se llevaba el libro a casa, investigaba y durante la semana nos iba trayendo diferentes pistas. El viernes exponía la científica que había investigado y nos contaba su vida y su contribución al mundo de la ciencia. Así descubrimos como muchos de los avances que hoy en día utilizamos a diario lo debemos a una mujer.









El producto final.


El proyecto tuvo, como producto final, una campaña de sensibilización por las clases del colegio. Con motivo de esta fecha, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, los alumnos y alumnas pasaron por las diferentes clases del colegio explicando lo que habían hecho y dando a conocer el papel fundamental de la mujer en el ámbito científico.